Anteriormente a los países comentados en la última publicación, hubo un segundo círculo de difusión de industrialización que se puede clasificar en tres zonas principales:
- Países del centro-norte de Europa (Escandinavia y Holanda), que no pudieron participar en la primera revolución industrial por escasez de recursos, experimentaron un crecimiento a partir de 1870 debido a la exportación de materias primas, mejoras en los transportes, inversiones de capitales extranjeros o la división internacional del trabajo, entre otras.
- Los países Mediterráneos no disponían del capital suficiente para las inversiones que suponía la industrialización ni de un mercado lo suficientemente amplio. En el caso de Italia, no fue hasta 1870 cuando culminó su unificación, cosa que ayudó a incrementar el mercado. Aún así, no fue hasta 1894 cuando se experimentó un verdadero crecimiento gracias a la inversión de capitales extranjeros, la electrificación, el impulso del sector textil y la producción de maquinaria.
- Los países del este (Russia y Japón). El mayor obstáculo de Russia fue la falta de mercado. El impulso a la industrialización tuvo que proceder del estado, que desarrolló, sobretodo, los sectores de la indústria pesada, la química, la textil y la red ferroviaria. En el caso de Japón, la industrialización se produjo con fines militares al ver la situación de China, que quedó bajo el control de los países europeos. Imitando este comportamiento, Japón empezó a ocupar territorios extranjeros de donde podía obtener materias y vender sus productos.
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