La revolución industrial (1760-1830) es un proceso caracterizado por la mecanización, el uso de energía inanimada y efectos de arrastre en todos los sectores de la economía que favorecían el crecimiento autosostenido de la población incrementando de este modo el techo maltusiano de crecimiento. Surge en Inglaterra como consecuencia de la revolución científica que allí se experimentaba, al incremento de la producción agraria gracias a nuevas técnicas y políticas proteccionistas o a la existencia de recursos naturales suficientes así como a la existencia de capital, entre otras muchas causas. A partir de este proceso, surgen grandes innovaciones, a destacar:
- El carbón mineral, surge de la búsqueda de nuevas fuentes energéticas alternativas después de la crisis de la madera (s.XVI). El carbón mineral permite la producción en masa, el abaratamiento de los costes de transportes, la exportación de hierro y la deslocalización de fábricas metalúrgicas.
-La máquina de vapor, surge al incrementar la demanda de carbón mineral. Creada por James Watt y otros colaboradores, permite solucionar los problemas que surgían al aumentar la profundidad de las minas de carbón, aunque más tarde, se le encontraron otras aplicaciones, sobretodo en
- El sector textil, que empieza a usar el algodón en vez de la lana, aumenta su capacidad de producción gracias a innovaciones como la lanzadora volante de Kay.
-El sector de los transportes, con la navegación a vapor o el ferrocarril (1829) que permite el incremento del techo de crecimiento maltusiano y favorece el empleo de trabajadores no cualificados y su formación así como la disminución de coste de transporte de primeras materias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario